Lectura: Deuteronomio: 32
Era un extraordinario y famoso mago. Un día, mientras paseaba vio un ratoncito y se le
ocurrió hacer algo realmente importante con él.
Se dirigió entonces al frágil ratoncito y le dijo:
-Has pasado por mi camino y me ha cautivado tu fragilidad, así que ya no será más un
ratón, te voy a convertir en la má bella de las mujeres, la más habilidosa y la más
llena de todas las virtudes.-
Y al instante, se convirtió en una bella doncella.
-Ahora ¿que deseas?, pídeme lo que quieras.- Le dijo el mago.
La doncella, le respondió:
-Quiero casarme con el ser más poderoso del mundo.-
-Muy bien.- Dijo el mago:
-Te casarás con el Sol, él es quién da la luz y calor a todo el planeta.-
Pero entonces intervino el Sol y dijo:
-No soy tan poderoso,piensa que unas cuantas nubes pueden cubrirme y ocultar mi luz y mi calor.-
El mago reflexionó y dijo:
-Es cierto, entonces te casarás con las Nubes que son capaces de dejar sin luz y calor
del Sol y nos dan la lluvia tan indispensable para la vida.-
Pero las Nubes respondieron:
-No es tanta nuestra fuerza o importancia, ya que el viento nos lleva de un lado a otro, a
su antojo.-
Nuevamente el mago dijo:
-Es cierto, te casaremos con el Viento.-
Pero el Viento que estaba oyando la conversación, dijo:
-To no tengo tanto poder como pensáis. Una montaña puede detenerme e impedirme que
pase al otro lado, de forma que sólo puedo quedarme donde ella decida.-
El mago se quedó razonando nuevamente:
-Entonces te casarás con la montaña, nadie la podrá mover.-
Pero la Montaña respondió:
-Yo no soy la más poderosa de la tierra. Date cuenta de que un simple ratoncito puede
excavar y roer donde más le guste y hacer su madriguera dentro de mí.-
Después de escuchar al Sol, las Nubes, el Viento y la Montaña, el mago sin decir ni una
sola palabra convirtió a la bella mujer nuevamente en un ratoncito.
El ratoncito viendo al mago alejarse comprendió qué:
"Nadie es más fuerte y nadies es mejor, Dios creó todo lo que existe de acuerdo a un
plan divino desde la eternidad y ordenó todas las cosas en su lugar. Cada uno de
nosotros somos parte de un plan estratégicamente diseñado, tanto el ratoncito, como
tú y yo somos sumamente importantes para que todo se cumpla según su propósito."
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